Viaje a Oliva (Autonómico alevines)

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Aquí si que estuve, ¿ves tú?, así que la "crónica" de esta salida la voy a hacer yo (aunque no tengo fotos, que se me olvido la cámara. Espero que algún fotógrafo de los que hubo me envíe el documento gráfico para colgarlo).

Sábado 19 de febrero, 08:15 horas (07:15 hora zulú): todos como un clavo en el autobús, para que el Jefe no se "mosquee" y no lleguemos tarde. ¿Todos?, no, ¡¡falta Sergio Bas!!. Hay que ir entrando, que nos tenemos que ir, así que voy llamándolo al móvil, que se queda en tierra (el y sus padres, que hoy vamos todos en el bus, o casi todos). Cuando llegamos a la puerta del vehículo, allí está Sergio con sus padres, esperándonos a nosotros, je, je...

10:00 (09:00 hora zulú): hemos llegado a Oliva tras un animado viaje en el que, casi nada más salir, casi desayunamos furgoneta (con conductora incluida). El chofer, eso si, ha demostrado tener paciencia ante los "¿falta mucho?, ¿cuando llegamos?" de algún que otro padre poco acostumbrado a los autobuses. Empezamos a tomar posiciones en el exterior de la piscina, colocando estratégicamente sillas, mesas, bolsos, chaquetas... Al final, cogemos un buen ventanal para la vista general de las pruebas, y los papás mas animosos, pues que vayan entrando a ver a sus hijos de más cerca cuando les toque.

11:00 (10:00 hora zulú): Ya estamos completamente "instalados". Hemos cogido veinte sillas de la cantina, dos mesas, una tirada de cuatro metros de banco... pero no hay nadie sentado, así que la gente empieza a mirarnos mal (sobre todo los dueños de la cantina). Intentando evitar el desastre, me siento yo y disimulo leyendo el periódico... Los chavales ya han empezado a nadar, pero eso es lo de menos, ya que ellos cumplen como siempre de forma perfecta, y si no os lo creéis ya podéis pinchar en este enlace y verlo vosotros mismos. En algunos sectores, ya hay padres que se están poniendo nerviosos con lo realmente importante: ¿donde vamos a comer hoy?.

11:15 (10:15 hora zulú): Los nervios de los padres aumentan notablemente. ¿Por sus hijos nadadores?; ¡que va!, ese tema está controlado. El tema de la comida es el que interesa.

11:30 (10:30 hora zulú): Una avanzadilla, previendo que la cosa se puede poner fea al final, sale a la búsqueda de un sitio para comer ("Es que somos muchos". "Hay que verlo con tiempo". "Mi hijo ya no nada más hasta esta tarde". "Vaya ... esto de la natación", son frases que, debido al largo tiempo transcurrido desde nuestra llegada, se van repitiendo una y otra vez), porque no esta nada claro el tema, y quedarse sin comida tan lejos de casa es algo que genéticamente no se puede permitir un hombre. Deben ser reminiscencias de nuestra época de cazadores, allá al principio de los tiempos. No es por nosotros, claro, sino fundamentalmente por nuestros hijos (ah, no, que ellos ya tenían claro el sitio donde iban a comer, sin problema. Vaya lapsus, je, je...).

12:45 (11:45 hora... vale, vamos a dejarlo ya): Ya han acabado las series de la mañana, así que partimos en busca de la avanzadilla, que por problemas de logística (de nombre Estrella de Levante. Los problemas, digo) aun no ha podido regresar (eso si, nos han llamado por teléfono para preguntar si íbamos a querer carne o pescado de segundo) al pabellón. Les encontramos con alguna dificultad, ya que debido al parapeto de botellines de cerveza (de los anteriores ocupantes de la mesa, nos dijeron) tras el que se encontraban, no fue nada fácil la tarea. Inmediatamente, padres y madres por igual nos unimos al tema.

16:30 (ah, vale, que he dicho que iba a dejarlo): Tras unos minutos dedicados a aprovisionar a nuestros cuerpos de sus necesarios nutrientes, iniciamos el regreso al pabellón, donde nuestros hijos ya llevan un buen rato calentando, no sin antes aprovisionarnos de un par de botellas de moscatel espumoso para el largo camino, que al contrario que a la ida, esta vez hay que hacer andando. Evitamos de milagro un altercado con la autoridad a la entrada del pabellón (pistolas incluidas, no creáis que fue broma), volvemos a tomar posiciones en cuanto llegamos a la piscina, y en un par de minutos conseguimos que un par de "infiltradas" de otro club abandonen la zona asignada al Elche Club Natación.

17:00: Empieza la competición. Ya he dicho que si os queréis enterar de los detalles miréis aquí, que yo sólo iba a explicar lo importante. Y a eso voy: La mesa y las sillas requisadas, dado lo avanzado de la jornada, el cansancio provocado por la caminata y el "sueño tonto" del vinito y las cervezas, esta vez si son necesarias, y siguiendo una línea ya "tocada" durante la comida, se inicia un arduo debate entre los padres y madres de cuantos millones de féminas hay en nuestro país a la búsqueda, y cuantos de elementos masculinos de la población esperando a que los encuentren, que se alarga hasta prácticamente el final de la prueba.

18:45: Una vez acabada la competición, y tras felicitar a todos los nadadores por lo bien que han trabajado durante toda la jornada y dar las gracias al Jefe, nuestro entrenador, por haberse ocupado tan bien del grupo, iniciamos la vuelta a Elche. El viaje transcurre con toda normalidad, amenizado por cortesía de Yuriy con una película de rabiosa actualidad, galardonada con varios premios internacionales, que finaliza, de forma sincronizada casi a la perfección, cuando apenas faltan un par de kilómetros para llegar a nuestro destino.

Y no se que más queréis que os cuente, porque vamos.

1 comentarios:

Unknown dijo...

Eres buen narrador... que agotador viaje jajaja me he cansado hasta yo

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